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Presencia dominicana en EU desde Juan Rodríguez (1613)
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La presencia dominicana en Estados Unidos no es un fenómeno reciente ni marginal. Es una de las diásporas más organizadas y de mayor crecimiento del hemisferio. Representa el 75% de todos los dominicanos en el exterior, constituye la quinta población hispana más grande del país y es la única comunidad del Caribe que ha logrado que su barrio principal sea reconocido como distrito histórico nacional en Estados Unidos.
LÍNEA DE TIEMPO DOCUMENTADA
El origen se remonta a Juan Rodríguez, el primer dominicano y primer latino documentado en establecerse en lo que hoy es Nueva York. Originario de Santo Domingo, llegó en 1613 como traductor para la colonia holandesa de Nueva Ámsterdam. Su historia es citada por el expresidente Leonel Fernández como el inicio de la presencia dominicana en Norteamérica.
Durante 30 años (1930-1961) la migración estuvo estrictamente controlada y fue selectiva. Salieron principalmente exiliados políticos e intelectuales opositores a la dictadura de Rafael Trujillo.
En 1960 vivían en Estados Unidos apenas 12,000 inmigrantes dominicanos, pero tras el ajusticiamiento de Trujillo en 1961, la guerra civil y la intervención estadounidense de 1965, se eliminaron las restricciones para viajar y comenzó la emigración a gran escala. En solo 45 años, una cuarta parte de la población dominicana terminó residiendo en el exterior.
En 1965, Estados Unidos reabrió las puertas a ciudadanos de todo el mundo tras las drásticas restricciones de los años 20. La reforma permitió el patrocinio familiar. Para los dominicanos, el 99% de la inmigración llega por vía de reunificación familiar, frente al 69% del promedio general de inmigrantes.
En octubre de 1966, Normandia Maldonado fundó el Centro Cultural Ballet Quisqueya, pionero de los grupos folclóricos dominicanos en Estados Unidos. Se convirtió en el modelo que emulan decenas de ballets en Nueva York y estados aledaños.

En 1970 la población dominicana se quintuplicó y llegó a 61,000. Entre 1970 y 1980 casi se triplica de nuevo. Los dominicanos se territorializan en Washington Heights, Manhattan. La migración de esta época fue estudiada como fenómeno transnacional: el migrante mantiene lazos estrechos con su país de origen y acrecienta la solidaridad y la dominicanidad. El 44% migró por razones económicas, 22% para estudiar y 21% por reunificación familiar, según un estudio de 1974.
EL ÉXODO
Entre 1980 y 1990 la población dominicana en Estados Unidos se duplicó de nuevo. La crisis azucarera de los 80, el crecimiento poblacional y la liberalización económica expulsaron mano de obra al centro capitalista. En 1990 ya había 350,000 dominicanos residentes en Estados Unidos. Para el año 2000, esa cifra casi se duplica de nuevo.
En 1990 había 203,723 nacidos en Estados Unidos de padres dominicanos. Para 2000 el número había aumentado a 400,221, un incremento de 97%.
En 1992, Luis Álvarez, Franklin Gutiérrez, Ramona Hernández y Silvio Torres-Saillant fundaron el CUNY Dominican Studies Institute (CUNY DSI) en el City College of New York, el primer y único instituto universitario en Estados Unidos dedicado a producir y diseminar conocimiento sobre la ascendencia dominicana.
En 2010 la población dominicana era de 1.2 millones netos. En 2013, los descendientes nacidos en Estados Unidos llegaron a casi 900,000.
En 2017, Adriano Espaillat se convirtió en el primer dominicano electo al Congreso de Estados Unidos.
En 2018, CUNY DSI firmó un acuerdo con el Instituto Nacional de Migración de República Dominicana para estudios conjuntos.
RECONOCIMIENTO HISTÓRICO NACIONAL
En 2025, Washington Heights fue designado Distrito Histórico Dominicano en el Registro Nacional de Lugares Históricos, impulsado por el congresista Espaillat y documentado por la doctora Ramona Hernández. Se reconoce oficialmente que el 60% de todos los inmigrantes dominicanos viven entre Nueva York y Nueva Jersey.
APORTES ESTRUCTURALES
ECONÓMICO: La diáspora dominicana ocupa el quinto y sexto lugar mundial en permisos de residencia permanente obtenidos, solo detrás de México, China, India y Filipinas. En términos relativos a su población, ocupa el primer lugar. Su mayor aporte a República Dominicana sigue siendo el envío de remesas.
ACADÉMICO: CUNY DSI se ha convertido en la meca donde convergen investigadores de diferentes niveles sobre población dominicana.
CULTURAL: De grupos folclóricos que emulaban al Ballet Folclórico de la UASD de Fradique Lizardo, a una literatura dominico-americana liderada por Julia Álvarez con How the García Girls Lost Their Accents (1991), que define la hibridación cultural como puente entre infancia y madurez.
PROFESIONAL: Más allá del estereotipo de la bodega, hoy hay dominicanos en la dirección de hospitales como Lincoln Hospital, en ingeniería aeroespacial en Blue Origin y más de una docena de juezas dominicanas en cortes de Nueva York.
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