Opinion
Guerra amenaza libertad de prensa y crea caos mundial
Desde Irán, pasando por Israel y llegando a Estados Unidos, periodistas y medios de comunicación son amenazados por los gobiernos para restringir la información sobre la guerra en Oriente Medio.
Nadie sabe lo que ocurre por miedo o represalias. En Israel quintan las cámaras del tránsito en todas las calles para que no se vean las imágenes de los bombardeos y el presidente Trump llama traidores a los medios que den información falsa, aunque estén verificadas por periodistas profesionales en el lugar de los hechos.
Lo que sucede en Irán es un enigma indescifrable. “No hay más que destruir», dice el presidente Trump, pero desde su territorio siguen saliendo miles de drones y misiles hacia ciudades de todo Israel y prácticamente a todos los países del Golfo Pérsico, destruyendo instalaciones petroleras, plantas desalinizadoras, bases militares, edificios públicos, zonas residenciales y barcos petroleros en el estrecho de Ormuz.
Israel, contradiciendo a Estados Unidos, dice que Irán posee más de 150 instalaciones de misiles y drones activas de gran poder destructivo.
Israel y Estados Unidos atacan a diario el territorio iraní con aviones de ultima generación, de gran precisión y bombas altamente destructivas que penetran decenas de metros bajo tierra.
Pero tocaron una tecla equivocada: Una escuela donde murieron 170 niñas en Irán por un misil Tomahawk. Eso ha tenido más peso que los miles de muertos víctimas de la guerra.

Pero Irán, sin saber quién gobierna o quien dirige su maquinaria de guerra (el nuevo Ayatola no se sabe si está muerto o vivo) sigue respondiendo los ataques y saben exactamente cuáles son las coordenadas de los objetivos que quieren bombardear con ayuda satelital de Rusia.
Por su parte, Hizbola ataca el norte de Isarel, coordinando su ofensiva con Irán e Israel contrataca al Libano y sus soldados penetran su territorio. Los Huties, desde Etiopia y Somalia comienzan los ataques a cargueros en el mar rojo mientras el estrecho de Ormuz sigue bajo llave, cerrado como una caja fuerte.
Europa está “entre Lucas y Juan Mejía” y no sabe que hacer. Unos apoyan a Trump y otros no, pero sin meterse en el conflicto. Trump quiere que otros países manden sus barcos de guerra al estrecho de Ormuz para romper el cerco, pero nadie dijo SI. Todos dijeron NO o se quedaron callados.
¿Quién comenzó esta guerra estúpida e innecesaria?
Fueron Estados Unidos e Israel y son ellos los que tienen que terminarla. No es Europa, ni Japón, ni Australia y muchos menos China, a quien Trump le pidió ayuda. Pero China está concentrada en sus planes para invadir a Taiwan en el 2027. Espérenlo.
Rusia es la más beneficiada en esta guerra y los países del Golfo, Israel e Irán los grandes perdedores. Todos quedará destruidos. Mientras Estados Unidos apenas pierde algunos aviones y soldados, que el presidente Trump prometió que nunca sucedería.
Ahora se desvincula del problema en Ormuz diciendo que tiene suficiente petróleo para cubrir su demanda. Que se jodan los demás.
Mientras tanto, el petróleo sobre US$100 el barril, los fertilizantes ya escasean, golpeando la producción de alimentos (aumentos de precios del maíz, la soya y el trigo), las tarifas aéreas suben, los fletes se duplican, y se disparan los precios de la energía.
El bolsillo de miles de millones de personas, que no querían esta guerra, están vaciándose rápidamente.
Dentro de Estados Unidos solo 40% apoyan la guerra y 57% la desaprueban. Otras encuestas hablan de un apoyo de solo 29%. Pero con un dato muy interesante: un 54 % dijo que conoce muy poco los detalles de la gurra, las pérdidas de soldados y lo que sucede en el terreno bélico, pero está ´pagando mucho más por el galón de gasolina.
Es obvio porque la información que circula en medios escritos y digitales y en las redes, están bajo vigilancia o muy restringidas mientras todos lo lideres mienten.
jpm-am
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