Politica
Estos polvos trajeron esos lodos (Opinión)
Esos polvos, provocados por los políticos del gobierno y de la oposición, trajeron esos lodos que hoy los embarran a todos, como los que afilan cuchillos para sus propias gargantas.
La vulgaridad, el lenguaje sucio, las palabrotas, el insulto, las maldiciones desproporcionadas, la falta de respeto al público, etc., tienen cada día más espacio en los medios de comunicación de masas.
Los objetivos y los insultos personales sustituyen la falta de formación académica, la educación familiar y la lectura. A falta de conocimientos, las descalificación ética y moral. No se debaten las ideas. (Esos polvos sociales trajeron estos lodos que hoy nos ensucian a todos de la misma manera)
Muchos medios de comunicación, sobre todo redes y plataformas digitales, se han convertido en una letrina donde se defeca contra cualquiera, no importa su posición política, económica o social.(presidente y vicepresidenta de la República, empresarios, atletas, artistas, alcaldes o alcaldesas, ministros o ministras, senadores o diputados, fiscales y Jueces. Todos somos sujetos de insultos, difamación, extorsión y chantaje. Todos en un mismo saco
Y lo peor: ¡No hay consecuencias jurídicas! ¡El miedo parece haber ganado la batalla! ¡Nadie quiere actuar como manda la ley!
Dirigentes y funcionarios del Partido Revolucionario Moderno (PRM), aspirantes a la presidencia de la República, con los recursos del Estado, en su mayoría, patrocinando campañas sucias unos contra los otros, descargándose, descalificándose; antropófagos de la política, sin darse cuenta del daño que les hacen a sus compañeros, y, así mismos.
Hoy esos señores que financian el chisme, la vulgaridad y el morbo, no saben cómo detener las campañas difamatorias, las extorsiones, ni loschantajes que se exponen públicamente enalgunos medios digitales, sin ninguna consecuencia penal.
Los partidos de oposición, que iniciaron las campañas sucias, descaficándose unos y otros desde el poder, siguen montados en esa ola, ampliándola con los funcionarios del presente gobierno, cayendo en la misma trampa.
En estos momentos, nadie está exento de ser objeto de insultos, difamaciones, extorciones y chantajes de los francotiradores del éxito ajeno, de facinerosos, sicarios y tunantes de la comunicación a través de redes y plataformas digitales.
“Difama, difama, que algo queda”, que en la actualidad nada es mentira ni es verdad, que todos somos iguales, inmorales, ladrones, corruptos, sinvergüenzas, infieles, sin valores éticos, sin escrúpulos. Nadie sirve en este país. Somos unos canallas capaces de los más horribles crímenes y delitos. (Esa es la narrativa)
La Constitución sigue siendo un papel de inodoro, las leyes también. Sobrevivimos en un “Estado fallido”, no tanto como el de Haití, pero “fallido” al fin y al cabo, con instituciones muy débiles amenazadas constantemente por la corrupción y la falta de justicia.
Se supone que el Estado es el garante de los derechos humanos fundamentales, consagrados en la Constitución y las leyes del país, como el derecho a la intimidad, al buen nombre, a la dignidad y el decoro. Se supone que nadie puede ultrajarte, denigrarte, acusarte de un hecho que no has cometido sin prueba alguna, para extorsionarte y chantajearte para obtener dinero, sin pagar ninguna consecuencia.
Sin embargo, los profesionales de la difamación, la extorsión y el chantaje, con un lenguaje soez, que ofende al más vulgar de los vulgares, se pronuncian despotricando y amenazando a los dirigentes políticos, funcionarios, artistas, atletas, abogados, fiscales, jueces, etc., con un desparpajo que provoca nauseas.
Todos somos responsables de lo que está pasando en buena parte de los medios de comunicación, no solo el gobierno, que no hace nada para impedir la vulgaridad, lo soez, lo intranscendente, lo vacío, lo fácil. Nadie quiere trabajar, estudiar, ir a la universidad, graduarse y graduarse con honorespara así enorgullecer a sus padres y ser ciudadanos ejemplares.
Hoy, como nunca, existen oportunidades deestudiar sin invertir grandes sumas de dinero,como en el pasado. El gobierno del presidente Luis Abinader ha hecho inversiones extraordinarias creando universidades, escuelas vocacionales, instituciones de formación como el ITLA, INFOTEP, INDOTEL, etc. Sin embargo, una buena parte de nuestra juventud ser“influencer” para que lo sigan los “estupidences”, igualmente analfabetos.
Si no hacemos un alto, si no detenemos el deterioro moral, una profilaxis, aunque duela, esta sociedad terminará peor que “Sodoma y Gomorra”, hundida en el fango más abyecto que podamos imaginar.
Compártelo en tus redes:

