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Albert Pujols va por la corona Clásico Mundial de Beisbol 2026
SANTO DOMINGO.- La leyenda del béisbol Albert Pujols está a menos de un mes de iniciar su segundo capítulo como dirigente, esta vez al frente de la Selección Dominicana que verá acción en el Clásico Mundial de Béisbol 2026. El evento marcará el regreso de “The Machine” al terreno desde que ganó la Serie del Caribe como mánager de los Leones del Escogido, equipo que también se coronó campeón de la pelota invernal dominicana.
Pujols asume el mando de un equipo que en el pasado fue dirigido por figuras como Felipe Alou y Tony Peña, y que en su edición más reciente estuvo bajo la dirección de Rodney Linares, coach de banca de los Tampa Bay Rays, quien no logró cumplir las expectativas tras la eliminación dominicana en el Clásico Mundial de 2023.
La pregunta evidente ahora es, ¿por qué Albert Pujols? ¿Qué lo convierte en el candidato ideal para dirigir a uno de los equipos con mayor talento en la historia del torneo? La respuesta es relativamente sencilla, aunque tiene varias aristas que lo separan de otros candidatos.
El primer elemento es el respeto que genera su figura. Pujols no necesita presentación. Es uno de los mejores jugadores en la historia del béisbol, miembro seguro del Salón de la Fama y alguien que compartió terreno con varias generaciones de peloteros, desde veteranos ya retirados hasta figuras actuales que crecieron viéndolo jugar. En un torneo corto, donde el dirigente debe tomar decisiones rápidas y muchas veces incómodas, esa autoridad natural pesa.
Aunque no cuenta con una larga trayectoria como dirigente, sus credenciales como jugador y la experiencia adquirida durante más de dos décadas en Grandes Ligas, bajo el mando de dirigentes ganadores, lo convierten en una figura especialmente valiosa para un equipo que, en la edición anterior del torneo, estuvo rodeado de cuestionamientos precisamente sobre el liderazgo en el dugout.
El segundo elemento está relacionado con su trayectoria y su peso dentro del juego. Pujols no solo fue una superestrella en el terreno, también fue uno de los jugadores que abrió el camino a los contratos masivos que hoy son comunes en el béisbol. Haber sido parte de la generación que rompió la barrera de los 300 millones de dólares en ganancias acumuladas, sumado a logros como ser el latino con más jonrones en la historia, le otorgan una credibilidad difícil de igualar dentro de un clubhouse lleno de figuras establecidas.
Otro punto importante es su manejo del entorno. Si algo dejó claro su paso por la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana es que no le teme a la presión mediática. Pujols demostró estar dispuesto a asumir el foco, defender a sus jugadores y colocarse al frente de las críticas, algo fundamental en un equipo dominicano que suele estar bajo un escrutinio constante.
Ese perfil, incluso cuando genera polémica, ayuda a mantener al grupo enfocado, una cualidad necesaria en un torneo corto como el Clásico Mundial, donde cualquier distracción puede marcar la diferencia.
La experiencia en el torneo también coloca a Pujols como un gran nombre para dirigir. El exjugador vio acción en la primera edición del Clásico Mundial, donde República Dominicana llegó hasta las semifinales. Pujols conoce el escenario y lo que implica jugar vistiendo el uniforme nacional, por lo que puede relacionarse con las vivencias que sus jugadores más jóvenes encuentren en el torneo.
Finalmente, está el factor competitivo. Como jugador, Pujols vivió innumerables escenarios de eliminación y conoce de primera mano el sentido de urgencia que requieren ese tipo de partidos. Una de las principales críticas al manejo del equipo en 2023 fue la falta de reacción en momentos clave. El béisbol moderno exige el uso de estadísticas avanzadas, pero en torneos cortos, donde el margen de error es mínimo y las muestras son pequeñas, la flexibilidad y la intuición siguen siendo herramientas indispensables para cualquier dirigente.
En definitiva, muchos de los elementos que hicieron exitoso a Pujols como jugador son los mismos que hoy lo colocan en una posición ideal para dirigir. Llega al puesto en un momento en que la selección dominicana necesita liderazgo, carácter y resultados, después de un torneo anterior que dejó un sabor amargo y con un equipo que vuelve a presentarse como uno de los favoritos al título.
of-am
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