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El pasado 10 de julio, falleció en Santo Domingo Franklin Polanco, quien por muchos años fue la cara visible de la Embajada de los Estados Unidos ante los medios de comunicación y Vice-Comodoro Ad Vitam de los Auxiliares Navales Dominicanos (AND).
Polanco se consolidó como una figura destacada dentro de las instituciones donde sirvió. Durante décadas desempeñó sus labores con tal compromiso que se ganó el respeto y el cariño de compañeros, autoridades militares y diplomáticas.
En el año 2001 fue galardonado con el prestigioso Premio Benjamin Franklin por su gestión distinguida junto al entonces Embajador de los Estados Unidos, Charles Manatt. Este reconocimiento resaltó su labor como funcionario público durante más de 35 años en la Embajada estadounidense en Santo Domingo. Manatt lo describió como “el mejor amigo que las relaciones dominico-estadounidenses han tenido”.
Durante su extensa carrera en la misión diplomática, Polanco estableció numerosas líneas de comunicación que permitieron a ambos países alcanzar objetivos comunes. Diplomáticos estadounidenses lo calificaron repetidamente como el mejor especialista en prensa con quien habían trabajado en cualquier país, otorgándole en múltiples ocasiones el distintivo de “miembro del personal más valioso”.
Además de su destacada labor diplomática, Polanco fue uno de los principales asesores del IDAC (Instituto Dominicano de Aviación Civil) desde sus inicios y *director del Servicio de Información de la Embajada de Estados Unidos por muchos años. Fue también un influyente piloto y promotor de la aviación general dominicana. Se destacó por organizar varios puentes aéreos humanitarios hacia zonas de emergencia, particularmente entre República Dominicana y Haití, y por impulsar el desarrollo de la aviación nacional.
Desde sus inicios como socorrista de la Cruz Roja Dominicana, pasando por su rol como asistente del enviado especial del presidente Lyndon B. Johnson durante la guerra de abril, hasta su larga trayectoria diplomática, Franklin Polanco dedicó su vida al servicio de los demás. Ayudó a innumerables profesionales de la aviación a crecer, apoyó a cientos de sus compatriotas de Puerto Plata en la obtención de visas y siempre actuó con sencillez y amor por su gente.
Recientemente recibió un emotivo homenaje en el Comando Naval de Educación y Entrenamiento de la Base de Infantería de Marina “Valm. Manuel Ramón Montes Arache”, en Boca Chica, donde se reconoció su invaluable trayectoria y sus aportes a los Auxiliares Navales Dominicanos, institución de la cual fue co-fundador.
Franklin, fuiste un hombre extraordinario que hiciste muchísimo bien por nuestro país, en su mayoría de forma silente.
Te autodenominabas “el hombre invisible”, pero estabas presente en todo lo que significaba hacer el bien, especialmente detrás de las cámaras, moviendo teclas y creando enlaces. Fuiste un gran mediador de conflictos y un pilar en las emergencias nacionales, ya fueran desastres naturales u otras crisis.
Tenías un don de gentes como pocos, amante de la paz, sociable y profundamente querido por todos. Vicecomodoro y co-fundador de los Auxiliares Navales Dominicanos, donde tuve el privilegio de conocerte.
Nunca olvidaré cómo te entregaste en la bendición del Santísimo Sacramento por aire, mar y tierra en ocasión de la celebración del centenario de la coronación de la Virgen de la Altagracia como Reina y Soberana del Pueblo Dominicano.
Dios consuele a Patria , tu abnegada esposa, a tus hijos *Kelvin (EPD), Marvin y Carmen; Franklin y Heidy, Richard, Patricia y César; a tu hermana *Ana Irene y a Pedro Francisco, así como a tus nietos, sobrinos y demás familiares. Que Dios les conceda un consuelo especial en estos momentos de profundo dolor.
Conocerte de cerca fue una gran bendición de Dios.
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