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Alguien se ha preguntado ¿Quién gobierna en la República de Dominicana? Formulemos la pregunta de otra manera ¿Qué es lo que gobierna al glorioso pueblo de las Escrituras Divinas en el centro del Escudo Dominicano? ¿Es posible tan siquiera imaginarnos que el teatro del que somos parte es dirigido por un titiritero tenaz que no se da por vencido? Y de ser así ¿Quién o que sería ese titiritero? ¿Sería una persona, una entidad no humana o un poderoso sistema instalado minuciosamente en la esfera más profunda de nuestra central de procesamiento biológico?
Algo sí es seguro, al menos para mí lo es, y creo que para muchos también, repentinamente la realidad que captamos con nuestras conciencias ya no la percibimos igual, hemos estado experimentando una transformación única, los pensamientos que generan nuestras mentes ya no están obedeciendo órdenes del “titiritero”, no pensamos igual, no vemos ni oímos como anteriormente solíamos hacerlo, ¿será que una nueva experiencia se está dando en esa inefable dimensión que hemos denominado conciencia?

Me llega a la mente las palabras del apóstol Pablo: He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 1 Corintios 15, 51-52. En este instante de la línea de tiempo ya es inútil resistirse, mas aquellos empecinados en seguir haciéndolo, les digo estas palabras desde lo mas profundo de mi Ser: ¡Deténganse! Y no teman.
Una nueva hipnosis cubre las mentes de los obstinados, la han bautizado con la frase ley mordaza y para ello se emplean en su borrachera del modo mas vil, se esfuerzan en hacernos pensar con el aparente reclamo de justicia en que somos poseedores de la libertad de palabras habiendo andado en cautiverio de pensamientos ¿es posible esto? La libertad no es una consigna de batalla es una proclamación de la conciencia mas elevada.
Miremos los símbolos que han estado configurando a un pueblo en la historia para un porvenir que trasciende al titiritero: La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no resplandecieron contra ella. Juan 1, 5. Mientras la enseña tricolor que identifica a un pueblo en la tierra ondea con vientos refrescantes, su proclama universal desde el centro de su escudo bendice la llegada del nuevo día a La Dominicana. ¡Albricias! ¡Albricias! ¡Albricias!
El Show de los Muppets finalizó, el ciclo de las marionetas protagonizando los grandes acontecimientos de la humanidad tras 120 episodios variopinto ha concluido: Y dijo YHVH: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Genesis 6, 3.
jpm-am
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