Connect with us

Opinion

Dilema de deuda dominicana

Published

on

imagen

El autor es economista . Reside en Santo Domingo

Por  Marcelino Lara

Tomar prestado para pagar intereses de la deuda se ha convertido en una muy arriesgada apuesta financiera que nuestro país debería evaluar con mucha responsabilidad, cuestionando el actual modelo económico.

El presupuesto nacional no debe ser una simple Ley anual de gastos públicos financiada con deuda, y que pueda ser violada cada año sin ninguna consecuencia, por aquellos que están llamados a respetarla, a través de una estricta ejecución presupuestaria.

El presupuesto debe dejar de ser un ritual anual de estabilidad macroeconómica y arreglos políticos, para ser una herramienta de justicia fiscal, desarrollo y democracia. (Rosa Cañete Alonso)

Los gastos corrientes se han disparado cada año provocando un déficit estructural que es financiado contratando nuevas deudas. Una espiral peligrosa y desafiante para nuestras finanzas públicas.

Esta trayectoria evidencia un patrón preocupante: el déficit no es el resultado de un evento aislado, sino de una brecha estructural entre ingresos insuficientes y gastos rígidos, donde el Estado gasta cada año más de lo que recauda y financia la diferencia con deuda. (Rosa Cañete Alonso)

Es por esa razón que la deuda pública se ha convertido en una palanca esencial para impulsar el escaso crecimiento actual del PIB de la economía dominicana, y para el período comprendido entre los años 2021-2025, la deuda consolidada de nuestro país representó casi el 60% del PIB.

Un modelo de crecimiento basado en deuda no es sostenible en el tiempo.

Obviamente, el exagerado aumento de la deuda hace aumentar el pago de intereses de la misma, y en ese sentido, los intereses de la deuda dominicana con relación al total de ingresos fiscales ya asciende a casi el 25%, o sea que estamos dedicando casi una cuarta parte de los ingresos recaudados, a pagar intereses de deuda.

En pago de intereses con relación a total de ingresos fiscales ya estamos por encima de Mexico y de Brasil que son las dos economías más grandes de Hispanoamérica, y diez puntos por encima del promedio de todos los países hispanoamericanos. Una realidad muy preocupante.

En la actualidad, los intereses de la deuda superan el monto de RD$360.0 Mil millones de pesos, un valor ligeramente superior al 4% reservado para educación pública primaria y secundaria, según lo expresado recientemente por el distinguido economista Luis Reyes, pasado Director de Presupuesto.

Cada día que pasa se estrecha más la posibilidad de ampliar el gasto de capital porque la mayoría de los recursos presupuestarios son orientados a cubrir gastos corrientes. Ya la nómina pública se acerca peligrosamente a los 800 Mil empleados.

Es preocupante que una gran parte de lo tomado prestado es para pagar esa abultada nómina pública. Todo eso ocurre mientras descuidamos la inversión en la infraestructura que debería soportar el crecimiento de la economía dominicana en próximos 15 años.

Pasar de un modelo económico rentista basado en deudas a un modelo económico sustentado en ingresos fiscales nos va a costar mucho esfuerzo, dedicación, compromiso, resiliencia, transparencia, y mucha, pero mucha voluntad política y empresarial.

Al parecer ese momento ha llegado porque ninguna economía ha podido crecer indefinidamente tomando prestado, sin tomar medidas serias y profundas para aumentar la producción y el empleo.

jpm-am

Compártelo en tus redes:

ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.


Continue Reading

Copyright © 2026 Jacqueline Lamarche