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Politica

Consecuencias cuando en los partidos se impide democracia fluya (OPINION)

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Sea por el fracaso de los sistemas políticos conocidos o porque es imposible uno perfecto, se habla de que la democracia es lo mejor que tenemos entre las formas de gobierno. Sobre todo, si partimos de que –en teoría– en dicho régimen el poder reside en el pueblo, el cual ejerce su soberanía a través de elecciones y representantes políticos, además de garantizar derechos fundamentales, libertades individuales y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

¡Precioso! Pena que, hasta en mandatos constitucionales, muchas veces no se pasa de los enunciados. Y peor aún, sin consecuencia alguna para violadores y para los que deben aplicarla, que se hacen de la vista gorda. Esto viene a cuenta por las prácticas recurrentes de los partidos políticos llamados democráticos, donde no se guardan formas ni reglas internas, sino que se inclinan por las conveniencias u ocurrencias personales de quien ejerza el liderazgo y tenga control absoluto de la organización.

Pasó en la Fuerza del Pueblo, cuando –quizá por lo de que “honrar honra”– el líder salvó la campana al secretario general, que ayudó con la plataforma para que Leonel fuera candidato al salir del PLD, frente a varios aspirantes al cargo.

Se da en la actualidad a lo interno del PRM –con amagos de conato– por la extensión sin convención de la gestión del presidente y secretarios del partido, en perjuicio de aspirantes a sustituirlos.

Puede que se le quiera evitar distracción o ruidos al gobierno, con muchas tareas de frente. Y ni decir del PLD, donde a un Francisco Javier, que salió temprano y alentado, y a otros en turno, Danilo le sacó de la manga la figura de Gonzalo Castillo, con indicios de imponerlo, aun cuando la repetición del ensayo le vuelva a salir caro al partido morado.

De este tener la llave para decidir en el 2028, en partida doble se apostaría al candidato equivocado, si coincide con el PRM en impulsar a Gonzalo. Este –si es impuesto– divide y prende el avispero interno, y es el que más le convendría a Leonel.

Sencillo: con caso en justicia, si le dan un no ha lugar, se piensa que lo favoreció el gobierno, y si fuere a juicio de fondo, pasa a ser preso de confianza del poder. En ambos casos, y no siendo garantía de triunfo, el peledeísta se iría en caravana para donde Leonel, para no quedar fuera del globo.

En todo caso, cuando en los partidos se impide que la democracia fluya y las reglas internas son letras muertas, hay consecuencias.

encar-medios@hotmail.com,

jpm-am

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